Adolfo G.
Nuevo Post: Productiviqué???

Estoy preparando una serie de post analizando el mercado laboral español, los efectos, razones y opciones ante la baja productividad. Espero ir dándoles forma durante el mes de febrero, cualquier idea, ayuda o colaboración será bienvenida.

Podréis seguir esos post en mi Blog personal: adolfogh.freehostia.com

Se vende Analista de Sistemas

Suelo tener tendencia a querer que las cosas cambien, me cuesta abandonar, no suelo pensar en rendirme sino en continuar luchando, y esto lo hago en casi todo en mi vida.

Laboralmente hace unos años me cansé de la informática, bueno no es cierto, me cansé de la forma en que se trabaja en España en el mundo de la informática (me sigue gustando crear mis aplicaciones y cada vez me gusta más).

La gran diferencia entre mi punto de vista y lo que encuentro en la empresa española, es que cuando estoy en un proyecto mi principal objetivo es el cliente, lo pongo por encima de mi propia empresa y busco con todas mis fuerzas la satisfacción, en el fondo lo que busco es crear relaciones de confianza que me permitan continuar trabajando, o ser un proveedor preferente. Creo que lo he conseguio en varias ocasiones y actualmente muchos clientes por los que he pasado me reclaman (uno de ellos me confesó que mi diferencia con otros consultores es mi implicación en el proyecto).

Hasta ahora mis proyectos de guerrillas (ya explicaré en que consisten mis guerrillas de software) han transcurrido a mi medida, sin gran control por parte de mis superiores y la relación había sido siempre directa con el cliente. Yo estaba agusto, y mi lucha era por la calidad, no por la implicación.

En uno de mis últimos proyectos esto ha cambiado, la empresa se implica, y comienzamos a tener conflictos en cuanto al enfoque. Creo que soy bastante razonable, y si alguien me convence, no tengo problema en adminitirlo, pero nunca me convences cosas como: eso que lo haga otro perfil, nuestros estándares dicen que esto se hace así; necesito razones y razones de verdad, convincentes.

Me siento agotado, no me gusta ese tipo de consultoría, me gusta aportar soluciones, no me gusta vender horas, me gusta vender satisfacción y si no puedo hacer esto no me interesa mi trabajo.

Siento que mis días estan contados en la empresa y tengo una sensación rara, he confiado en que en esta empresa podría hacer un trabajo de calidad, y se que se está haciendo un trabajo de calidad en muchos sitios, tenemos la capacidad y la gente adecuada, pero habría que romper la burocracia, la vieja guardia pretoriana y los reinos de taifas que algunos “jefes” pretenden desarrollar. Si ponemos al cliente como objetivo, esta empresa sería interesante, pero he perdido la confianza en que eso se haga y me temo que he de abandonar mi lucha, rendirme y retirarme.

En fin, ya sabéis, “Se vende analista de sistemas”.